Todas las entradas en Inflamación y Alergias Alimentarias

Salicilatos naturales

fruit-vegetables El ácido acetilsalicílico es un componente muy usado en los medicamentos, mientras que  los salicilatos naturales, una sustancia similar, están presentes en cantidades altas de forma natural en preparaciones alimenticias así como en frutas y verduras.

No se encuentran en cereales, carne, pescado, huevos ni queso (a excepción de la mozzarella, camembert y gorgonzola que contienen una cantidad mínima pero siempre a tener en cuenta). La fruta deshidratada contiene cantidades mayores de salicilatos que la fruta fresca.

La dieta para salicilatos no requiere una exclusión total, pero sí un control en la ingesta.

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Alimentos con alto contenido en sal

salt La inflamación alimentaria debida a los alimentos con alto contenido en sal realmente no puede imputarse al elemento químico cloruro sódico, ya que es un componente natural y fundamental de nuestro propio organismo.

Lo que puede contribuir a desencadenar la reactividad es una sobrecarga efectiva de alimentos con alto contenido en sales añadidas (embutidos) o en sales naturales (quesos), o bien las posibles impurezas -derivadas en su mayoría por los procesos de elaboración- que “contaminan” la sal, incluso la denominada “natural”.

En una dieta que controle los alimentos con alto contenido en sal no es necesario que la eliminación de la sal de cocina sea total, sino que más bien afecta a alimentos con un alto contenido intrínseco de cloruro sódico, o con mucha sal añadida en su preparación. Es decir, es importante mantener un mínimo aporte de sal: de hecho, en el ámbito médico se ha documentado que la eliminación total de sal puede conllevar más daño que beneficio.

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Sulfato de níquel

asparagus-tomatoes El níquel es un metal presente en muchos objetos de uso cotidiano y, por ello, es difícil evitar entrar en contacto con este elemento en nuestra vida diaria.

Lo liberan en cantidades mínimas las aleaciones metálicas, pero resulta poco tóxico debido a que el organismo apenas lo absorbe. Sin embargo, en ocasiones podría ser el responsable de algunas patologías, sobre todo las de contacto.

Además, también puede encontrarse como contaminante en el agua corriente y, aunque dicha contaminación sea prácticamente irrelevante desde un punto de vista toxicológico, puede acarrear problemas a las personas especialmente sensibles a esta sustancia; no obstante, una restricción total que conlleve el uso de agua embotellada, incluso, para cocinar es muy poco común y se limita a casos de gravedad extrema.

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Levaduras y productos fermentados

baguettes El contenido de esta ficha es el resultado de ajustes y comprobaciones que, en el transcurso de los años, nos han llevado a considerar de manera más amplia la gama de alimentos que deben controlarse cuando existe una inflamación alimentaria provocada por levaduras y sustancias fermentadas.

Además de los alimentos que contienen estos componentes directamente, la evidencia científica indica que la mayor parte de las personas con reactividad hacia las levaduras saca provecho del control, mediante dieta de rotación, de todos aquellos productos en los que haya tenido lugar un proceso de fermentación.

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Lácteos

dairy-products Una reactividad hacia la leche debe entenderse como una reacción inmunológica hacia las proteínas de la leche, y más concretamente a las proteínas derivadas de la leche de vaca.

Mucha gente confunde la reacción inmune a la proteína de la leche con la intolerancia a la lactosa. Ésta última es una forma de intolerancia bioquímica debido a la falta de la enzima lactasa, la cual se encarga de romper los azúcares de la lactosa para hacerlos digeribles, y así mejorar los fenómenos intestinales.

Sin embargo, la reactividad a la leche y proteínas de la leche de vaca causan una respuesta inflamatoria generalizada, implicando al cuerpo entero, y puede ir acompañado de migraña, colitis, acné, artritis así como inflamación y dificultades digestivas.

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