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La relación entre alergia, aceite y grasa

nuts-mixed-300x200Durante muchos años se ha pensado que la reacciones alérgicas están mediadas sólo por proteínas, por lo que muchos alergólogos han propuesto diferentes pruebas para aumentar la precisión (como el ISAC).

En lugar de buscar los anticuerpos para una fruta, por ejemplo, se buscan los anticuerpos específicos de las micropartes de la posible proteína responsable de la reacción.

Sin duda es una técnica más “limpia” y tecnológica. Este estudio se conoce como “Diagnóstico resuelto por componentes”, es decir, un diagnóstico que busca el único micro componente de la proteína responsable. Sin embargo, otros estudios están demostrando lo contrario.

Estudios basados en dosis cada vez más selectivas de IgE (los anticuerpos que activan la alergia), revelan que, por ejemplo, la reacción alérgica a la nuez de Brasil solo ocurre si una grasa en particular está presente junto con la proteína (Mirotti L et al, Allergy. 2013 Jan;68(1):74-83. doi: 10.1111/all.12057. Epub 2012 Nov 9).

Pruebas realizadas en ratones así como en células humanas in vitro por un grupo de investigadores brasileños, demostraron que la reacción desensibilizante y la reacción alérgica intervienen sólo cuando la proteína “Ber e1” está junto a una grasa en particular, que de una cierta manera permite que la reacción ocurra. Este trabajo fue publicado recientemente en Allergy.

Este estudio es de gran valor ya que desafía los criterios de reactividad que han estado en uso durante años. La alergia no solo depende de la reacción antígeno-anticuerpo, también interfiere el ambiente que rodea al alérgeno.

Los aceites pueden favorecer la reacción, como en el caso de los aceites contenidos en la nuez de Brasil, o favorecer su control, como en el caso del aceite de Perilla o el aceite de grosella que es extraído de las semillas de esta planta. En muchos casos sabemos que el aceite de pescado puede ayudar a controlar la alergia, gracias al contenido en Omega 3.

Resumiendo el contenido de este estudio podemos deducir los siguientes puntos:

– El “diagnóstico resuelto por componentes” (como en la prueba ISAC) puede errar por ser demasiado preciso, ya que realiza una búsqueda en una medida tal que el principal objetivo de la prueba se pierde.
– La presencia de determinados aceites y grasas puede afectar de una manera precisa la activación, así como el control de la reacción alérgica.
– La reacción alérgica puede ser controlada por medio del uso de determinados aceites y grasas presentes en los alimentos.

Por último, está cada vez más claro que las alergias son más complejas de lo que siempre se ha creído, y en lugar de limitarse a reaccionar con un anticuerpo específico, involucra a todo el equilibrio lipídico del cuerpo y a la calidad de las sustancias de las que se alimenta.