All posts tagged Diabetes

La diabetes y un buen desayuno: cómo tu azúcar en sangre puede bajar un 20%.

Diabete-e-prima-colazione-ricca-la-glicemia-scende-del-20_articleimageDurante muchos años, hemos hablado de la importancia del desayuno. Por ejemplo, sabemos que ayuda a los estudiantes y a la gente en general a centrarse con mayor eficacia en el trabajo, además de ayudar a bajar de peso y recuperar la forma física a través de ciertas señales específicas enviadas al cuerpo.

Sin cambiar la ingesta diaria de calorías, un buen desayuno y una cena ligera ayudan a reducir el azúcar en sangre en un 20% a lo largo del día.

Confirmaciones adicionales provienen de estudios sobre la diabetes tipo 2, el tipo de diabetes más común y desgraciadamente cada vez más en los países industrializados.

En un estudio realizado en Diabete Unit de la Universidad de Tel Aviv y publicado en Diabetologia en mayo de 2015, demostró que un buen desayuno era capaz de reducir los niveles diarios de azúcar en sangre en comparación con los que comen mucho en la cena (Jabucowicz D et al, Diabetologia. 2015 May; 58 (5): 912-9. doi: 10.1007/s00125-015-3524-9. Epub 2015 March 1).

Todos los sujetos implicados recibieron la misma cantidad de calorías al día, pero aquellos que consumían más calorías en el desayuno (que, por tanto, se convirtió para ellos en la comida principal del día) y menos en la cena experimentaron una reducción del 20% de glucosa en sangre a lo largo del día; más concretamente, una reducción del 20-23% de sus niveles habituales se registraron en el almuerzo (ambos grupos recibieron la misma cantidad de calorías en el almuerzo).

Estos resultados muestran cómo el desayuno puede representar una señal duradera. Por tanto, es importante dar a nuestro cuerpo mensajes eficaces como un buen desayuno y una cena ligera, que desencadenará unos niveles específicos de azúcar y un control de peso.

El artículo mencionado anteriormente es destacable por dos razones principales:

  • Confirma que un buen desayuno y una cena ligera son herramientas esenciales no sólo para tratar la obesidad, también para hacer frente la hiperglucemia y la diabetes.
  • Describe cómo cada organismo es propenso a recibir señales importantes provocadas por decisiones simples, decisiones como un buen desayuno agradable y más calórico que la cena, o como probar nuevos platos mientras se come menos y se reducen las calorías consumidas.

Más en detalle, el estudio trata a pacientes que prueban (estudio cruzado) dos tipos de dietas diferentes, cada uno alrededor de 1500-1600 calorías en total, definidas como:

1. Un buen desayuno y una cena ligera (un total de 1520 Cal)

  • Desayuno 710 Cal
  • Comida 610 Cal
  • Cena 200 Cal

2. Un desayuno ligero y una cena abundante (un total de 1520 Cal)

  • Desayuno 200 Cal
  • Comida 610 Cal
  • Cena 710 Cal

Una persona con sobrepeso puede encontrar beneficios en “ayunos cortos”, produciendo señales eficaces de adelgazamiento a través de un buen desayuno y un “salto en la cena”, permitiendo alrededor de 15 horas de ayuno entre la comida y el siguiente desayuno.

Dicho plan debería ser seguido sólo por personas diabéticas que están bajo supervisión médica (200 Cal son poco más que un aperitivo para ellos); sin embargo, representa una potente herramienta para provocar una fuerte estimulación metabólica necesaria para cualquier persona dispuesta a perder un exceso de grasa.

Durante años, hemos tratado a pacientes mediante terapias específicas basadas en conceptos dietéticos similares; recomendamos a todos a mejorar sus conocimientos en el modo de preparar desayunos fáciles y variados, como los propuestos en el libro Colazione e brunch per il benessere.

Ahora tenemos una base científica más racional que apoya nuestro trabajo y nuestras creencias, y que indican nuevos caminos para futuras investigaciones y aplicaciones clínicas.

 

Alzheimer, azúcar y AGE. Pérdida de memoria para los nombres.


Alzheimer-zucchero-e-AGEs.-Quando-si-perde-la-memoria-per-i-nomi_articleimageAntes de empezar a olvidar nombres, preparémosnos contra las sustancias glucosiladas y los azúcares, que a largo plazo, actúan como un veneno para el cerebro y la memoria.

Numerosos investigadores, entre los que nos incluímos, se refieren a la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia como la tercera forma de diabetes (diabetes tipo 3), dado que su patofisiología se puede relacionar con alteraciones del metabolismo del azúcar.

Un reciente estudio japonés sobre pacientes diabéticos, publicado en el European Journal of Neurology muestra que el deterioro de la memoria está originado por un inadecuado control de los niveles de azúcar y una creciente resistencia a la insulina (Hishikawa N et al, Eur J Neurol. 2014 Sep 15. doi: 10.1111/ene.12568. [Epub ahead of print]), este último también como resultado de la inflamación.

Investigadores de la Universidad de Okayama han demostrado que el déficit de atención y orientación están relacionados con la edad, pero la pérdida de memoria para nombres y elementos emotivos están ligados al metabolismo del azúcar.

Los autores concluyeron que un control insuficiente de la hemoglobina glicosilada está asociada con la disminución de las habilidades de cálculo, mientras que la resistencia a la insulina (que usualmente se manifiesta por un aumento de peso) se asocia con pérdidas de memoria para nombres de personas y objetos.

Una vez entendido cómo actúa el azúcar sobre quien lo ingiere y contribuye a la pérdida de memoria, se puede constatar lo importantes que son los  productos glicosilados (conocidos también como Productos finales de glucosación avanzada, o AGE, por sus siglas en inglés) para el tejido nervioso. Estas moléculas regulan el crecimiento de los nervios y dificultan la plasticidad neuronal, término usado para definir la capacidad del tejido nervioso para formar circuitos cerebrales alternativos cuando algunos han dejado de ser efectivos o han dejado de funcionar.

Un estudio alemán, publicado en PLoS One, documentó cómo la producción de moléculas glicosiladas cuyos niveles son parcialmente fisiológicos aumentan proporcionalmente a la cantidad de glucosa en el cuerpo, interfieren significativamente con el crecimiento neuronal y su desarrollo, especialmente con su plasticidad, en otras palabras, la capacidad de las neuronas para adaptarse al daño (Bennmann D. y otros, PLoS One, 11.Nov.2014; 9 (11):e112115, doi 10.1371/Journal.pone 0112115, eCollection 2014).

Las sustancias glicosiladas resultan ser un veneno para las células, de modo que muchos  se refieren a ellas como “glicotoxinas”.

Se forman en el interior del cuerpo, pero están también presentes en muchos platos como consecuencia de la cocción, tras una reacción de oxidación donde se obtiene su producción. Esto significa que numerosos alimentos, como la piel del pollo asada, las patatas fritas, la panceta (bacon) y algunos quesos contienen gran cantidad de AGEs.

Es importante remarcar que los huevos contienen cantidades limitadas comparados con otros alimentos. Sin embargo, la forma de prepararlos, incluso en platos saludables, pueden producir efectos nocivos.

Esto no tiene efectos inmediatos y agudos, pero un uso continuado en largos periodos pueden ser contrarrestados por antioxidantes en el mismo plato de una forma efectiva.

Por ejemplo, las almendras contienen cantidades significativas de AGEs, pero los aceites y flavonoides contenidos en la almendra jugarán un papel antioxidante. Desafortunadamente, la carne a la parrilla o el pollo asado no contienen la misma cantidad de antioxidantes, por eso es bueno comerlos con verduras y frutas.

Por esta razón, productos como Inositol, cúrcuma, Perilla y vitamina D son importantes aliados  para prevenir los déficits cognitivos. La investigación en suplementos alimenticios dirigidos a reforzar la memoria están alrededor del papel de la vitamina D (un buen ejemplo es el producto Memo D3), que ayuda contra la inflamación, alergias y obesidad, aumentando indirectamente la memoria.

En el futuro tendremos acceso a un mejor conocimiento sobre el rol de cada tipo de azúcar.

Hoy ya sabemos que el efecto iniciado por el azúcar en ciertos casos es “o todo o nada”, en otros casos más uniformes o complejos, como en las bacterias (Afroz y otros, Mol Microbiol.Sept. 2014; 93 (6): 1093-103, Doi: 10.1111/mmi.12695, Epub 16 Jul. 2014).

El exceso de un azúcar específico lleva a cambios profundos en la respuesta metabólica.

Una vez alterado el metabolismo, otras señales inflamatorias pueden iniciar el mismo tipo de reacción, incluso en ausencia de azúcar.

Gracias a la recuperación de la sensibilidad a la insulina, factible con actividad física, el control de la inflamación, el uso de suplementos efectivos (Zerotox Memo D3 y Zerotox Inositox están entre los más recomendados) y la elección de una dieta apropiada, la memoria puede ser recuperada y los mecanismos de defensa del cuerpo, una vez recuperados, llevarán a la persona al bienestar y la salud.

El primer producto mencionado anteriormente contiene vitamina D y leo aglutinina no por casualidad, ya que éstos contribuyen a reducir el deseo de azúcar mientras equilibran, simultáneamente, la mucosa intestinal, que ayuda a reducir los niveles de inflamación. Por el contrario, el inositol es bien conocido por su eficacia en la sensibilidad a la insulina y al azúcar.

Una vez más, esto demuestra cómo cada parte de nuestro cuerpo está interconectado y ayuda un poco aquí y allá a alcanzar la recuperación.




La taza de café asesina: el azúcar sigue dañando y nadie lo para

18405897_mLa búsqueda de azúcar es natural en el hombre. En cada ser humano hay ciertas hormonas (como el neuropéptido Y, o NPY) que estimulan la búsqueda de alimentos dulces, como un recuerdo de cuando el hombre vivía en la era Paleolítica (hace 1 millón de años) con un acceso muy limitado a alimentos con azúcares (como los panales de abejas).

Hoy en día, los tiempos han cambiado: la accesibilidad al azúcar ha aumentado e incluso su uso es estudiado por empresas alimentarias, las cuales añaden a sus productos azúcar y sal para aumentar la palatabilidad y así incrementar sus ventas.

Desgraciadamente se ha demostrado que los alimentos dulces crean adicción, comparable a las drogas o a los narcóticos.  Leer más…