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¿Tos, asma, dificultad para respirar? Estudios confirman que puede depender de la alimentación.

asthma_child_inhaler Los médicos que tratan los problemas del sistema respiratorio deberían sobresaltarse por la controversia surgida en los últimos años.

Un magnífico estudio publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology (Brandt EB et al, J Allergy Clin Immunol 2006 Aug;118(2):420-7) realizado por investigadores americanos, estudiaron el efecto de una alimentación a base de huevo en los pulmones de ratones sensibles al huevo. Tras 12 días, los pulmones seguían inflamados y además hubo una reacción irritativa en la zona del sistema respiratorio. Pulmones, tráquea, bronquios y nariz reaccionaron a las más variadas sustancias, como ácaros y polvo, que previamente no habían mostrado “aversión” alguna.

En el caso de tos persistente, nuestro conocimiento nos lleva a proponer un análisis de las alergias respiratorias y de las inflamaciones alimentarias como posible solución.

Si tomamos el ejemplo de un niño con reacción a la leche, encontraremos un paciente joven que desarrollará tos, asma y rinitis simplemente por superar su umbral de reacción al comer helado o yogur. Antes de considerar cambios en la dieta, el niño ha sido tratado con diferentes antibióticos y corrido el riesgo de desarrollar diabetes debido a la cantidad de jarabe para la tos que ha tenido que ingerir.

El hecho de que la reactividad a los alimentos puede causar asma en un 81% de los casos está basado en los datos recogidos en 2002 por Hugh Sampson, reconocido experto sobre alergias alimentarias. El problema más grave sigue siendo la insistencia de aquellos que piensan que los alimentos son simples elementos “a digerir” sin tener en cuenta los efectos que pueden causar en el sistema inmunológico.

Una investigación sobre la
hipersensiblidad alimentaria se convierte en un paso necesario en la búsqueda de las causas en los problemas respiratorios. Podemos ir más allá afirmando que es necesario, incluso, en los casos inflamatorios que no están directamente causados por virus o bacterias. Cuando su médico le diga que su tos es debida a una alimentación inadecuada, no piense que se ha vuelto loco; probablemente esté teniendo en cuenta el funcionamiento global de su sistema inmunológico.